El 20 de marzo de 2025, el Congreso de los Diputados de España aprobó la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, una normativa pionera en Europa que busca reducir el desperdicio de alimentos en todas las etapas de la cadena alimentaria.
Contexto y objetivos de la ley
A nivel mundial, se estima que se desperdician aproximadamente 1.300 millones de toneladas de alimentos al año, lo que representa una ineficiencia significativa en los sistemas alimentarios y tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales.
En España, durante el año 2022, cada hogar desperdició, de media, aproximadamente 65,5 kilos o litros de alimentos y bebidas.
La nueva ley tiene como objetivo principal reducir a la mitad el desperdicio alimentario per cápita en la venta minorista y el consumo, y en un 20% en las cadenas de producción y suministro para 2030.
Principales medidas de la ley
La normativa establece una serie de medidas obligatorias para diferentes actores de la cadena alimentaria:
- Bares y restaurantes: estos establecimientos deberán ofrecer a sus clientes la posibilidad de llevarse las sobras de comida sin coste adicional, utilizando envases reutilizables o reciclables.
- Supermercados y tiendas de alimentación: se fomentará la venta de productos considerados «feos» o «imperfectos» que, aunque estéticamente no sean atractivos, son aptos para el consumo. Además, los supermercados estarán obligados a donar sus excedentes de alimentos a entidades sociales y bancos de alimentos.
- Empresas de la cadena alimentaria: todas las empresas deberán elaborar planes de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, basados en una jerarquía de prioridades que favorezca el consumo humano a través de la donación o redistribución de alimentos. Cuando esto no sea posible, se contemplan otros usos como la alimentación animal, la transformación en subproductos o el compostaje.
Sanciones y régimen sancionador
La ley establece un régimen sancionador para garantizar su cumplimiento:
- Infracciones leves: multas de hasta 2.000 euros por no disponer de un plan de prevención del desperdicio alimentario.
- Infracciones graves: multas de entre 2.001 y 60.000 euros por no donar los excedentes alimentarios aptos para el consumo humano.
- Infracciones muy graves: multas de entre 60.001 y 500.000 euros por la destrucción intencionada de alimentos aptos para el consumo.
Impacto en el sector de la hostelería y la restauración
La implementación de esta ley supone cambios significativos para el sector de la hostelería y la restauración:
- Adaptación de menús: se promoverá la flexibilidad en los menús, ofreciendo raciones de distinto tamaño para adaptarse a las necesidades de los clientes y reducir el desperdicio.
- Formación y sensibilización: los establecimientos deberán formar a su personal en prácticas de reducción del desperdicio y sensibilizar a los consumidores sobre la importancia de un consumo responsable.
Impacto en el sector de la distribución y venta minorista
Los supermercados y tiendas de alimentación también deberán adaptarse a las nuevas exigencias:
- Gestión de excedentes: los establecimientos de más de 1.300 metros cuadrados estarán obligados a donar sus excedentes de alimentos a bancos de alimentos o entidades sin ánimo de lucro, exentos de IVA.
- Venta de productos «feos»: se incentivará la venta de productos que, aunque estéticamente imperfectos, sean aptos para el consumo, evitando su desperdicio.
Concienciación y educación al consumidor
La ley también pone énfasis en la educación y concienciación de los consumidores:
- Campañas informativas: las administraciones públicas deberán promover campañas de sensibilización sobre la importancia de reducir el desperdicio alimentario y fomentar un consumo responsable.
- Clarificación de fechas de consumo: se buscará mejorar la comprensión de las fechas de caducidad y consumo preferente en los productos, para evitar el desperdicio por confusión.
La aprobación de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario representa un paso significativo en la lucha contra el desperdicio de alimentos en España. La colaboración de todos los actores de la cadena alimentaria y la concienciación de los consumidores serán fundamentales para alcanzar los objetivos propuestos y avanzar hacia un sistema alimentario más sostenible y eficiente.




