Aprobada la ley contra el desperdicio alimentario
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Aprobada la ley contra el desperdicio alimentario

5 marzo, 2025

El 20 de marzo de 2025, el Congreso de los Diputados de España aprobó la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, una normativa pionera en Europa que busca reducir el desperdicio de alimentos en todas las etapas de la cadena alimentaria.

Contexto y objetivos de la ley

la ley contra el desperdicio alimentario

A nivel mundial, se estima que se desperdician aproximadamente 1.300 millones de toneladas de alimentos al año, lo que representa una ineficiencia significativa en los sistemas alimentarios y tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales.

En España, durante el año 2022, cada hogar desperdició, de media, aproximadamente 65,5 kilos o litros de alimentos y bebidas.

La nueva ley tiene como objetivo principal reducir a la mitad el desperdicio alimentario per cápita en la venta minorista y el consumo, y en un 20% en las cadenas de producción y suministro para 2030.

Principales medidas de la ley

La normativa establece una serie de medidas obligatorias para diferentes actores de la cadena alimentaria:

  • Bares y restaurantes: estos establecimientos deberán ofrecer a sus clientes la posibilidad de llevarse las sobras de comida sin coste adicional, utilizando envases reutilizables o reciclables.
  • Supermercados y tiendas de alimentación: se fomentará la venta de productos considerados «feos» o «imperfectos» que, aunque estéticamente no sean atractivos, son aptos para el consumo. Además, los supermercados estarán obligados a donar sus excedentes de alimentos a entidades sociales y bancos de alimentos.
  • Empresas de la cadena alimentaria: todas las empresas deberán elaborar planes de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, basados en una jerarquía de prioridades que favorezca el consumo humano a través de la donación o redistribución de alimentos. Cuando esto no sea posible, se contemplan otros usos como la alimentación animal, la transformación en subproductos o el compostaje.

Sanciones y régimen sancionador

La ley establece un régimen sancionador para garantizar su cumplimiento:

  • Infracciones leves: multas de hasta 2.000 euros por no disponer de un plan de prevención del desperdicio alimentario.
  • Infracciones graves: multas de entre 2.001 y 60.000 euros por no donar los excedentes alimentarios aptos para el consumo humano.
  • Infracciones muy graves: multas de entre 60.001 y 500.000 euros por la destrucción intencionada de alimentos aptos para el consumo.

Impacto en el sector de la hostelería y la restauración

La implementación de esta ley supone cambios significativos para el sector de la hostelería y la restauración:

  • Adaptación de menús: se promoverá la flexibilidad en los menús, ofreciendo raciones de distinto tamaño para adaptarse a las necesidades de los clientes y reducir el desperdicio.
  • Formación y sensibilización: los establecimientos deberán formar a su personal en prácticas de reducción del desperdicio y sensibilizar a los consumidores sobre la importancia de un consumo responsable.

Impacto en el sector de la distribución y venta minorista

Los supermercados y tiendas de alimentación también deberán adaptarse a las nuevas exigencias:

  • Gestión de excedentes: los establecimientos de más de 1.300 metros cuadrados estarán obligados a donar sus excedentes de alimentos a bancos de alimentos o entidades sin ánimo de lucro, exentos de IVA.
  • Venta de productos «feos»: se incentivará la venta de productos que, aunque estéticamente imperfectos, sean aptos para el consumo, evitando su desperdicio.

Concienciación y educación al consumidor

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La ley también pone énfasis en la educación y concienciación de los consumidores:

  • Campañas informativas: las administraciones públicas deberán promover campañas de sensibilización sobre la importancia de reducir el desperdicio alimentario y fomentar un consumo responsable.
  • Clarificación de fechas de consumo: se buscará mejorar la comprensión de las fechas de caducidad y consumo preferente en los productos, para evitar el desperdicio por confusión.

La aprobación de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario representa un paso significativo en la lucha contra el desperdicio de alimentos en España. La colaboración de todos los actores de la cadena alimentaria y la concienciación de los consumidores serán fundamentales para alcanzar los objetivos propuestos y avanzar hacia un sistema alimentario más sostenible y eficiente.