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16/01/2011

7 maneras simples de decir que no

A todos nos ha pasado que un día, una semana, incluso un mes se nos pasa volando . ¿Cuántas veces oímos decir, y decimos también, que “no nos alcanza el día“? Por eso nosotros queremos compartir un pequeño time saver que encontramos en ZenHabits de la mano de Celestine Chua. Consiste en aprender a decir “No”.

Son muchas las personas que tienen una dificultad en decir “No”, quizás en un intento de caer bien a los demás a expensas de su propio tiempo. También es frecuente que no podamos negarnos a un pedido por temor a herir los sentimientos de esa persona.

Estamos en problemas si, por ejemplo, cada vez que recibimos un pedido de ayuda nosotros accedemos y le damos una determinada prioridad que arruina nuestra jornada. Si somos capaces de invertir dos o tres horas ayudando a otro y luego debemos recuperar ese tiempo trabajando hasta mas tarde para terminar las tareas del día, entonces definitivamente hay algo mal. Esto no sucede sólo con amigos, sino también con colegas e incluso clientes. Cualquier trabajo “extra” que no sea remunerado apropiadamente, es una “ayuda”.

Esta conducta atenta contra nuestros propios intereses, contra nuestro descanso y tiempo personal. Pero puede modificarse con un poco de voluntad.

¿Por qué nos cuesta decir “No”?

Para aprender a decir “No” primero debemos entender la razón por la que nos cuesta hacerlo. Debajo están los motivos mas frecuentes por los que la gente encuentra dificil decir “No”.

  1. Querér ayudar. Simplemente eso, no querés darle la espalda a alguien a quien podrías tender una mano, incluso si esto significa perder horas de tu tiempo.
  2. Temor a ser maleducado. Nuestra educación nos dicta que puede ser descortés o maleducado decirle “No” a alguien, especialmente mayor en edad a nosotros.
  3. Buscamos aceptación. No queremos apartarnos del grupo por no estar de acuerdo con algo, así que aceptás los pedidos de los demás.
  4. Temor al conflicto. Temés que la persona se enoje al negarle la ayuda, terminando en una confrontación desagradable. Incluso si no existe una pelea en el momento, la negativa podría acarrear consecuencias nefastas en el futuro.
  5. Miedo a perder una oportunidad. Quizás creas que decir que no sea un sinónimo de cerrar puertas. Por ejemplo, a una persona se le solicita que cambie de departamento dentro de una empresa. Dado que a esta persona le gusta la dinámica de su equipo de trabajo, no quiere cambiar, pero teme perder la oportunidad de un ascenso en un futuro.
  6. No quemar las naves. Es decir, tener miedo de que la relación se quiebre y no poder volver a una instancia anterior al “No” que produjo el cambio.

Si te sentís identificado con cualquiera de estas razones, te entiendo perfectamente. Yo padecí de algunos de estos ejemplos. Sin embargo, mi experiencia tratando con gente del trabajo y en la vida en general, me dí cuenta de que estas razones son conceptos equivocados. Decir que “No” no significa que estés siendo maleducado o desagradable. Decir que “No” no significa que entrarás en conflicto con esa persona o que estarás perdiendo oportunidades en el futuro. Y decir que “No” tampoco significa que estés quemando las naves (como lo hizo Hernán Cortés). Todos estos temores están únicamente en nuestra mente.

Al fin y al cabo lo que importa es cómo decir que “No”, en vez del hecho de decir que “No”, y esto es lo que incidirá en el resultado final. Después de todo vos tenés tus propias prioridades y necesidades, tal como el resto tiene las suyas. Decir “No” tiene que ver con respetar y valorar tu propio tiempo y espacio. Decir que “No” es tu derecho.

7 formas simples de decir “No”

En vez de evitar decir que no, es mejor aprender el modo correcto de decirlo. Luego de que comencé a decir que “No” a otros, me dí cuenta de que no era tan malo como creía. La gente resultó muy comprensiva y no aparecieron resistencias de ningún tipo. La realidad es que el miedo a decir “No” está en tu mente.

Si no estás seguro de como hacerlo, aquí hay 7 formas simples de decir “No”. Utilizá el método mas conveniente para cada situación.

1. “No puedo comprometerme con esto debido a que tengo otras prioridades en este momento”

Si estás muy ocupado como para comprometerte en un pedido, esta frase será aplicable. Esto permite que la otra persona sepa que tu tiempo está completo por el momento, con lo que cesará de hacer solicitudes por el momento. Si te lo hace mas sencillo, también podes comentar en que estás trabajando para que la persona te entienda mejor. Utilicé esto siempre que tuve muchos compromisos que atender.

2. “Ahora no es un buen momento, estoy en el medio de algo. ¿Qué te parece si conversamos en X momento?”

Es común recibir pedidos de ayuda de alguien cuando estás en el medio de algo. A veces recibo llamados de amigos o colegas cuando estoy en una reunión o realizando trabajo importante. Este método es un excelente modo de pedir que temporalmente no podés tomar pedidos. Por un lado hacés ver a la persona que este no es un buen momento debido a que estás ocupado. Por el otro le hacés entender que tenés deseos de ayudar ya que sugerís otro momento mas acorde a tu conveniencia. De este modo la persona no se siente rechazada.

3. “Me encantaría hacerlo, pero…”

Utilizo esta frase de manera frecuente porque es una forma cordial de decir que “No”. Se hace ver a la otra persona el hecho de que nos agrada su idea pero que no podemos formar parte de esos proyectos debido a compromisos ya adquiridos o necesidades diferentes.

4. “Dejámelo pensar antes de responderte.”

Esto es mas como un “Quizás” en vez de un “No” directo. Si estás interesado pero no querés decir que “Si” aún, podés usar este recurso. Sirve para cuando uno recibe una propuesta que encaja perfectamente con nuestras necesidades, pero que necesitamos dilatar la respuesta para hacer una evaluación mas profunda. Si la oferta es sincera, la persona estará satisfecha con tener que esperar un poco. Es conveniente especificar una fecha aproximada (digamos una o dos semanas, por ejemplo) para reunirse a conversar el asunto nuevamente.

Si no estás interesando en lo que esa persona ofrece, no dilates la respuesta. Utilizá los métodos 5, 6 o 7 que son definitivos.

5. “Esto no es lo que necesito ahora, pero te aseguro que te tendré en mente.”

Si alguien está haciendote una propuesta con un negocio u oportunidad y no es lo que estás buscando, hacele saber de manera directa que la propuesta no se ajusta a tus necesidades. De lo contrario, la conversación podría ser mucho mas larga de lo necesario. Esto ayudará a que nuestro interlocutor sepa que su oferta no tiene nada de malo, pero que no es lo que estás buscando. Al mismo tiempo, al decir que lo tendrás en mente, señalás que estás abierto a futuras oportunidades.

6. “No soy la mejor persona para ayudarte con esto. ¿Por qué no le preguntás a X?”

Si te piden ayuda para algo en donde no podés contribuir mucho o no tenés los recursos para ayudar, indicale que está tratando con la persona equivocada. Si es posible referilo a alguien mas idóneo, ya sea alguien a quién vos conocés o un lugar en donde puede encontrar mejor asesoramiento. Siempre es mejor ofrecer un contacto alternativo para que la persona no termine en un callejón sin salida. De este modo ayudás a que la persona siga su rumbo un poco mas orientado.

7. “No, no puedo.”

La manera mas simple y directa de decir que “no”. Nos construimos demasiadas trabas mentales para evitar decir “No”. Como dijimos antes, estas trabas son creadas por uno mismo y para nada reales. No pienses demasiado en decir “No” y decilo directamente, te sorprenderás al ver que la recepción no es ni la mitad de mala de lo que esperaste que fuera.

Aprende a decir que no a los pedidos que no te convienen, y una vez que lo hagas verás lo facil que es. Tendrás mas tiempo para vos mismo, para tu trabajo y para las cosas que realmente son importantes para vos.

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