SummArg | Cursos y recursos para webmasters

19/12/2010

Moldear al yo productivo: de a un cambio por mes.

La aceleración de nuestros tiempos nos afecta en muchos aspectos. Tenemos ansiedad por concluir un proyecto que ni siquiera comenzamos, por terminar nuestra carrera universitaria, por convertirnos de la noche a la mañana en brillantes entrepeneurs y cambiar en una semana decenas de malos hábitos que nos pegamos en 20, 30 o 40 años de vida.

Primero debemos comprender algo. Es importante estar comprometido con alcanzar las metas propuestas, pero mucho mas importante es estar comprometido a disfrutar del camino hacia ellas. Sin este entendimiento, cualquier camino se torna tortuoso y árido, y nuestras metas caen en el armario con el rótulo de inalcanzables.

Entonces vayamos paso por paso y elaboremos un listado de esas cosas que deseamos modificar para sentirnos mejor en general.

  • Dejar de fumar.
  • Iniciar una rutina en el gimnasio.
  • Convertirnos en vegetarianos.
  • Adoptar una dieta saludable.
  • Mudarnos a un lugar mas tranquilo.
  • Modificar nuestro horario de descanso.
  • Retomar clases de algún hobbie que nos gustaba mucho cuando eramos chicos.

Si bien estos cambios inciden positivamente en nuestra vida laboral, se puede elaborar un listado mas específico.

  • Implementar el uso de un Time Tracking.
  • Limitar/Eliminar el uso de MSN, Facebook, etc en horario laboral.
  • Reorganizar el espacio de trabajo.
  • Invertir en equipamiento.
  • Optimizar el sistema de trabajo en equipo.

Tomemos de a una meta y preguntémonos cuán dificil de alcanzar para nosotros es y si se puede dividir en partes. Si hay un hábito que no tenemos y quisieramos tener es lógico suponer que hay cierta resistencia en nosotros. En este paso debemos preguntarnos el porqué de dicha resistencia y cómo podemos suavizarla.

Cada respuesta abrirá el camino a algunas nuevas preguntas, lo que puede resultar una experiencia de autoanálisis interesante si se realiza con actitud constructiva. Se puede optar por anotar todo el proceso de modo de ayudarnos a pensar luego en el tema y finalmente sabremos cuales son los hábitos que requerirán de mayor esfuerzo para ser implementados o que necesitan algún tipo de ayuda extra.

Algunos cambios pueden ser mas dificiles de otros debido a que pueden chocar con terceros. Por ejemplo si queremos modificar nuestra dieta y convivimos con familiares (padres, cónyugues, hijos), lo primero que debemos hacer es conversar con ellos del modo mas persuasivo que podamos. Si no logramos que nos acompañen en nuestra decisión debemos aprender a respetarlos y seguir adelante en nuestro esfuerzo aunque implique turnarse el horario para cocinar.

Eventalmente se logran acuerdos que benefician a ambas partes, pero uno mismo ha de estar dispuesto a hacer algún sacrificio que demuestre que el cambio de dieta es tan importante que amerita ese esfuerzo extra de nuestra parte. Pero repetimos, es importante respetar que nuestros familiares y colegas no piensen o actúen como nosotros.

Teniendo en cuenta que cada cambio encuentra resistencias en nosotros mismos y en nuestro entorno, parece mas que razonable dar un plazo mínimo de un mes a cada cambio antes de intentar llevar adelante otro, no? Con el tiempo de practicar un hábito, éste se hará carne, no necesitando pensar mucho en él para ejecutarlo sino que nacerá naturalmente.

Lo mas importante es que logremos disfrutar de este cambio, agradecer cada vez que lo recordemos observando lo beneficioso que resultó. Observemos que este cambio no fue tan dificil como lo creíamos en un principio. En ese momento podemos proponernos cualquier otra cosa que se nos ocurra.


Dejar un comentario