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07/03/2010

“¡Hoy no tengo ganas de trabajar!”

¿Quién no empezó su día con esta frase alguna vez? El desgaste por la actividad, la falta de un descanso o actividades verdaderamente relajantes, la merma de la motivación y los problemas cotidianos pueden llevarnos a decir estas palabras con mayor frecuencia. Normalmente un día de desgano profundo no es motivo de alarma, pero si este estado se prolonga hay que poner manos a la obra para poner un equilibrio en nuestro trabajo nuevamente.

Sonmolencia y fatiga

La sensación de tener sueño todo el día o sentir un cansancio físico importante son alarmas que atender. Para casos en donde estos síntomas aparecen de modo frecuente, se debe recurrir al médico para un chequeo. En casos aislados tenemos que prestar atención a los siguientes ítems:

  • El consumo excesivo de cafeína puede alterar el modo en que descansas. Limpiar el cuerpo absteniendonos un poco del café, te ayudará a descansar mejor y rendir más.
  • En verano la alimentación debería ser preferentemente liviana, acompañada de muchas frutas y verduras frescas.
  • Trasnochar es divertido, pero reduce la calidad de nuestras horas de sueño. Se recomienda acostarse a dormir antes de la medianoche para descansar completamente.
  • Jugar con la PC a veces resulta para despejarnos, pero el cuerpo necesita ejercitarse, y practicar un deporte también es igual de liberador. Podés andar en bicicleta por tu cuenta, pero mucho mas divertido es ir al club o gimnasio de tu zona a ver que actividad ofrecen. Practicar un deporte mejorará tu descanso, y te sentirás renovado en energías al día siguiente.

Falta de motivación

Ya habíamos tratado el tema de la falta de motivación y nunca está demás volverle a pegar una leída. A esos diez puntos, quería agregar otros tantos y recordar los que más me gustaron.

  • Leer material nuevo, ver tutoriales y mantenerse al día sobre las nuevas técnicas que podrían ayudar a nuestro trabajo. Constantemente en todos los rubros se presentan avances que pueden volver nuestro trabajo más simple, más cómodo, más rápido, más profundo, etc. Una variación en nuestra tarea puede despertarnos mas interés. Asistir a conferencias sobre nuestra temática puede ser una gran idea.
  • Elaborar una ToDo list desglosada en pequeñas tareas para hacer, de ese modo es muchísimo mas fácil empezar a organizarse y a hacer cosas puntuales.
  • Si estás ante un bloqueo, dejá de lado el reto por un momento y concentrate en otra actividad que te apasione (fotografía, pintar, escuchar música, leer una novela, etc). Luego intentá acercarte de nuevo al problema y vas a verlo de un modo levemente diferente, teniendo una nueva perspectiva.
  • Trabajá en equipo o pedí una opinión a alguien. La interacción con nuevas caras en un proyecto o problema, puede aportarte un renovado empuje para trabajar, así como un enfoque distinto que te ayude a mejorar.
  • Eliminá las comunicaciones que te distraigan. Aquí entran clientes de correo o de mensajería, televisor o radio, teléfonos. Cada uno tiene su “talón de Aquiles”. A algunas personas no les molesta en absoluto la televisión encendida mientras trabajan, y a otros los desconcentran increiblemente.

Si existen otros factores para tu rendimiento, deberás identificarlos cuidadosamente. Puede ocurrir que una tarea en particular se complique en demasía por que la comunicación con el cliente sea confusa, o bien siendo empleado existan problemas con el jefe del proyecto o el salario acordado. Cada uno de estos temas tiene su modo de resolverse y no deberían interferir en tu labor cotidiana si elaboras una metodología para lidiar con ello que sea afín a tu personalidad.

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